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La Paz del Momento Presente
Alguna vez leí, más no recuerdo dónde, una frase que decía:"Si no crees en Dios, selo tú"
Buscando en mi laberinto hallé retazos de mí que he ido pateando.
De rodillas en la oscuridad de mi propio templo, lloré por mí.
De rodillas en la oscuridad de mi propio templo, lloré por mí.
Escuché mi clamor muy lejos, y fui a su encuentro.
Me hallé caída en algún rincón hace siglos abandonada.
Me curé las heridas, me lavé el alma.
Busqué los retazos para volver a armarme.
Cuando estuve lista salí a la vida.
Fui por mí parida!
Desde entonces me sorprendo día a día
en mi humanidad.
Levanto al sol mis miserias y grandezas.
Las elevo a la Madre Tierra, al Universo.
Se las ofrezco a todo el que me necesita, porque yo necesito de ellos.
Las pongo a los pies del sufriente, para que su llanto purifique mi alma.
Y entonces, tal vez... estoy en paz!
Me hallé caída en algún rincón hace siglos abandonada.
Me curé las heridas, me lavé el alma.
Busqué los retazos para volver a armarme.
Cuando estuve lista salí a la vida.
Fui por mí parida!
Desde entonces me sorprendo día a día
en mi humanidad.
Levanto al sol mis miserias y grandezas.
Las elevo a la Madre Tierra, al Universo.
Se las ofrezco a todo el que me necesita, porque yo necesito de ellos.
Las pongo a los pies del sufriente, para que su llanto purifique mi alma.
Y entonces, tal vez... estoy en paz!